
Si hace dos años me hubieran preguntado si me gustaban estos pequeños dulces, hubiera dicho que no, a mi es que los macarons…. no me hacen el peso. Los probé y no lograron captar del todo mi atención, pero a medida que los ha ido probando me han ido robando el corazón. Ahora me vuelven loca, pero loca loca. Hoy os dejo una receta muy fácil y deliciosa. Es un sabor muy fino. Os lo recomiendo.
Ingredientes para las masa base:
150 gr de harina de almendra
150 gr azúcar glas
50 gr de agua
5 gramos de albúmina
o
55 gr de clara de huevo
Almíbar
150 gr azúcar
40 gr de agua
Merengue
50 gr de agua
5 gramos de albúmina
o
55 gr de clara de huevo
Tamizar por separado el azúcar glas y la harina de almendra, ésta última tamizarla dos veces. Una vez tamizados los ingredientes pesarlos, mezclarlos en un bol y añadir 5 gramos de albúmina, mezclar bien todos los ingredientes secos y seguidamente añadir los 50gr de agua, si se usan claras añadir la cantidad correspondiente. Mezclar hasta obtener una masa y reservar.
Poner al fuego los 40 gr de agua con el azúcar normal, llevar a ebullición y medir la temperatura con un termómetro de azúcar. Cuando el almíbar llegue a 110º empezar a montar la otra mitad de las claras, no deben de quedar muy fuertes. Una vez el almíbar alcance la temperatura de 117-118º, añadir a las claras montadas en forma de hilo procurando que no toque las varillas. Seguir batiendo a velocidad media hasta que el merengue quede con pico de pájaro. Si todos los macarons van a ser del mismo color, se puede añadir el colorante en este momento y mezclarlo con la batidora. Si se desean diferentes colores, el colorante se ha de añadir una vez obtenemos la masa.
Una vez el merengue esté templado añadir la mitad a la preparación de azúcar y almendra, mezclar hasta que el merengue quede totalmente integrado con movimientos envolventes. Añadir el resto con cuidado para que las claras no baje demasiado hasta que la masa esté en el punto idóneo.
Para saber si ya está cogeremos un poco de masa con una espátula y la dejaremos caer, si forma cinta ya está lista, si la cinta baja demasiado deprisa, es que hemos batido en exceso, si no hace cinta es que le falta macaronear. Si se van a hacer diferentes colores, en este momento se divide la masa en tantos colores como queramos hacer y se añade con cuidado el colorante a cada
porción de masa.
Llenamos entonces las mangas con una boquilla de 8mm. Escudillamos los macarons encima de una lámina de silicona o encima de papel de hornear, de una medida de 3cm. Una vez tenemos las bandeja llena, la golpeamos por debajo para que los macarons expulsen las posibles burbujas de aire.
Dejar reposar los macarons durante 30m como mínimo para que la superficie se seque y a la hora de hornear nos salga el típico pie. No dejarlos secar mas de 1 hora, para comprobar si están listos, los tocamos, si no se pegan al dedo y están secos, ya se pueden hornear.
Tendremos el horno precalentado a 140º y hornearemos durante 15m. aproximadamente.
Relleno de mascarpone con leche merengada
250gr de queso mascarpone
165gr de azúcar glass
Pasta de leche merengada
Desechar el suero del mascarpone, batir con al azúcar tamizado hasta obtener una crema. Añadir pasta de leche merengada la gusto.
Introducir en una maga pastelera e ir rellenando las tapas de los macarons una vez fríos.
Espolvorear un poco de canela molida encima de los macarons, os aseguro que son espectaculares.



